-dores para lograr una agricultura más sostenible, resiliente y equitativa, considerando la urgencia de aadaptar las políticas alimentarias a los desafíos climáticos. Además, se examinaron oportunidades de colaboración internacional, el fortalecimiento de las cadenas de suministro locales y regionales, y la integración de tecnologías verdes para mejorar la productividad sin comprometer los recursos. En ese sentido, se hicieron eco de intervenciones clave, como la de FAO, que remarcó lo discutido en Trujillo sobre las pérdidas y desperdicios de alimentos. Lucas Dourojeanni, jefe de proyectos de WHH Perú y Bolivia, incidió en el tema al explicar el Índice Global del Hambre (IGH) y lanzó una frase que reclama atención sobre la desconexión entre lo que dice el gobierno y la realidad: "Tener la panza llena no es salud". Por su parte, Paola Cárdenas, de CESAL, presentó una perspectiva urbana, abordando el trabajo necesario para construir ciudades sostenibles y los hábitos y prácticas requeridos, entre otros temas relacionados con compromisos diversos de la sociedad y sus interlocutores. Mientras tanto, ANPE y PERUSAN reclamaron mayor atención a la productividad y sostenibilidad, enfatizando lo que aún queda por hacer. Gabriel Mejía, director del IDMA, destacó los años de trabajo continuo del SGP y el proceso actual para su consolidación, con el objetivo de garantizar el acceso a alimentos saludables y promover políticas que permitan construir sistemas alimentarios justos y sostenibles en el país. En el análisis del proceso del SGP en el Perú, se identifican desafíos presentes que deben ser abordados con urgencia. En este sentido, es posible señalar tres aspectos clave en función de las temáticas centrales discutidas en el evento: 16
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